Toldos para Terraza y Jardín
Actualmente existe una gran variedad de tipos de toldos para terrazas y toldos para jardín: distintos modelos, mecanismos, acabados o colores. Permiten al cliente definir todos los aspectos para que el toldo cubra todas sus expectativas.
Instalación de Toldos en Terrazas
La selección del toldo para terraza es relativamente sencilla. Viene definida por el lugar que queremos cubrir y los usos que queremos dar. Aunque existen muchas posibilidades, en una terraza o jardín, o incluso si buscamos toldos para patios, los tipos de toldos para terrazas que habitualmente se usan son:
- Toldos extensibles o de brazo articulado
- Pérgolas y Pérgolas Bioclimáticas
- Toldos verticales que complementan los anteriores
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Toldos de punto recto
Los toldos punto recto para ventanas tienen la característica de que disponen de un par de brazos que se fijan a la pared en el punto medio de la ventana. Estos brazos son los encargados de sujetar la lona del toldo en su desplazamiento vertical. Los toldos punto recto son perfectos para las ventanas o para ventanales ya que permiten proteger de los rayos solares, pudiendo ajustar la altura a la que se bajan. Este tipo de toldos permiten tanto la entrada de luz como la del aire.
Este tipo de toldos para ventanas pueden estar provistos de cofre para aumentar la duración de la tela en buen estado. También es posible instalarlos con motores y automatismos que permiten el manejo sin necesidad de usar la manivela.
Toldos verticales
Los toldos verticales se caracterizan porque disponen de unas guías laterales que sirven para sujetar el toldo en caso de viento. De esta forma, evitan que la tela se mueva y quede paralela a la ventana.
Los toldos verticales permiten distintos tipos de tejidos, tanto microperforadas (como Soltis o Sunworker) como tejidos Acrílicos.
La instalación de los toldos verticales en ventanas da a la fachada una estética limpia y bonita quedando integrados en ella.
Sin embargo, en el caso de los toldos verticales, el que bajen paralelos a la ventana hace que nos limite la visión hacia el exterior disminuyendo, también, la visibilidad. Si queremos tener visión hacia el exterior tenemos que subirlo, con la consiguiente entrada de luz.